|
RESEÑA HISTÓRICA |
FMC |

|
DEL PRINCIPIO |
|
Los profesionales de la medicina han experimentado la necesidad natural de agruparse y, con el correr de los años, en las diferentes culturas se han formado gremios médicos. En Egipto, en cada ciudad, se formaron
grupos jerarquizados de Médicos Sacerdotes que funcionaban alrededor de los
templos bajo severas reglas y estatutos; así ocurría en Tebas, Sais y Helíopolis.
Al terminar sus estudios, el médico continuaba ligado a su escuela y al
grupo al que pertenecía. Los
médicos Griegos, en cambio, contaban con cofradías llamadas Asclepiades,
las cuales se reunían en el templo de Esculapio y a las que
estaban sujetos mediante normas escritas como, por ejemplo, la del
secreto del arte de curar. Los
médicos romanos también se asociaban. Entre ellos, los Arquiatras
disfrutaban de particulares privilegios. En
la Edad Media las asociaciones médicas tuvieron como base sus respectivas
facultades de enseñanza y cada gremio defendía su ejercicio profesional e
ideas del grupo, como el Centro Médico de París. En
la Nueva Granada, a principios del siglo XIX, imperaba una sociedad inmersa en
una atmósfera de religiosidad cuyo móvil fundamental era cristiano y patriótico,
como en la Edad Media. En
el segundo decenio del siglo XX la comunidad colombiana despertó con una fuerte
vocación nacional y amplió sus relaciones internacionales tanto en el campo
científico como gremial. Entre
los años 1912 a 1914 hacer ciencia se justificaba porque era una opción
religiosa; la actitud científica era patriótica porque contribuía a explotar
las riquezas naturales para el país; era democrática por la tendencia a la
igualdad de las clases sociales y era útil porque estimulaba el progreso. En
el año 1919 se inició una especie de Renacimiento colombiano; se le dió mayor
importancia a la utilidad de la ciencia y se comenzó a comprender las
trascendencia del uso de la técnica y de la labor colectiva. De
esta manera, a finales de la segunda década del siglo XX la medicina en
Colombia se desenvolvía en un medio de tranquilidad, sin mayores dificultades
económicas, como profesión liberal para la atención de las familias en relación
con su salud. No obstante, se iniciaba la preocupación por nuevos aspectos
que tenían directa implicación en el ejercicio de la medicina, como la invasión
de médicos extranjeros y la preponderancia de los teguas, sobre todo en los
pequeños poblados, la producción
de drogas de patente y el deficiente pago a los servidores del Estado. La
Sociedad de Pediatría de Bogotá, conformada por eminentes médicos con un
profundo espíritu de colectividad y sentido social, luego de haber participado
en la fundación del Colegio Médico de Cundinamarca y con ello propiciar la
fundación de nuevos Colegios Médicos en las principales ciudades del país,
elaboró los Estatutos para la Asociación Médica Nacional (AMN) y los
presentó en el IV Congreso Médico Nacional, celebrado en Tunja en el año de
1919, evento que dio lugar al nacimiento de la AMN. También presentó, en ese
mismo Congreso, el proyecto del Código de Moral Médica. Ambos
proyectos fueron discutidos y aprobados por unanimidad en dicho Congreso Médico
donde se nombraron y posesionaron los seis miembros directivos que dispone el
artículo 6 de los estatutos. Así,
los dos proyectos fueron acogidos y recomendados por la Academia de Medicina
como documentos de avanzada concepción social
y médica. MIEMBROS
DE LA SOCIEDAD DE PEDIATRÍA DE BOGOTA (
1932 ) Doctores
: Presidente:
José María Montoya
Vicepresidente: Guillermo
Marquez Miembros
de Número: Francisco A. Barberi, José Ignacio Barberi, Nicolás Buendía, Martín
Camacho, Jorge Esguerra López, Ricardo Fajardo, Marco A. Iriarte, Miguel Jiménez
López, Alfredo Luque B., Eliseo Montaña, Samuel Montaña, Augusto Rocha, Julio
Rodríguez Pineros, Manuel Antonio Rueda Vargas. ESTATUTOS INICIALES
CAPITULO IDel objeto de la Asociación Médica NacionalArtículo
1.- La Asociación Médica Nacional se propone federar y establecer la unión y
organización compacta de todos los médicos colombianos con los siguientes
fines: 1.-
Procurar el adelanto de las ciencias médicas; extender sus conocimientos y
levantar el nivel de educación y de la profesión médica; fomentar y facilitar
el intercambio intelectual entre los médicos del país y los médicos de
asociaciones extranjeras. 2.-
Defender y proteger los intereses morales y materiales de sus miembros y
de la profesión, estrechando los vínculos de confraternidad profesional. 3.-
Patrocinar y llevar a cabo el establecimiento de instituciones y obras de
asistencia y mutualidad médicas, tales como las sociedades de socorro mutuo, de
seguro médico y cajas de ahorro. 4.-
Hacer obra de propaganda y vulgarización activa, en toda forma de los
principios y reglas fundamentales de higiene y salubridad pública y privada, de
profilaxis social y asociar en un solo esfuerzo el Cuerpo Médico del País. 5.-
Trabajar por la expedición de leyes, ordenanzas y acuerdos que organicen la
higiene y la salubridad pública, la asistencia pública, la protección de la
infancia. No
obstante, el individualismo médico y la falta de un claro concepto de la acción
benéfica de la colectividad profesional, la brillante idea permaneció oculta
hasta el año 1934, cuando el doctor Emiliano Vicaria rescató el fallido propósito
y le dio impulso a la sugerencia de la creación de la Federación Médica
Colombiana. En ese entonces existían en Colombia unos dos mil médicos. Posteriormente los doctores Alfonso Orozco y Darío Hernández le imprimieron vitalidad a la Federación Médica Colombiana la cual, en sus estatutos iniciales les daba importancia notable a la colectividad médica nacional, a la ética profesional y a las necesidades de salud de la población colombiana en general, como podemos ver a continuación: ESTATUTOS DE LA FEDERACIÓN MEDICA COLOMBIANA“Artículo
1.- La Federación Médica Colombiana tiene por objeto congregar a todos los
médicos colombianos para luchar unidos por la defensa de la profesión con el
fin de que ésta rinda los más amplios resultados morales y sociales a
favor de los que científicamente tienen el derecho a ejercerla y de la población
Colombiana.
Artículo
2.- En consecuencia la Federación Médica Colombiana podrá: a)
Adoptar las medidas tendientes a defender los derechos y prestigio de los
médicos, procurando que gocen de la debida independencia y decoro en todos los
aspectos del ejercicio de su profesión. b)
Implantar las medidas tendientes a obtener un mutuo apoyo de sus miembros
en todo lo relativo al ejercicio profesional colectivo e individual. c)
Sancionar las faltas que contra la moral médica cometieran los federados
y velar porque las sanciones del Código Penal se apliquen rigurosamente a los
que cometieren delitos por medio del ejercicio de la profesión del médico.” A
finales de 1935 la Federación Médica Colombiana obtuvo su Personería
Jurídica y por medio del Artículo 10 de la Ley 67 de 1935 logró el
reconocimiento oficial. Se conformó un grupo gremial en la Facultad de Medicina
de la Universidad Nacional y durante el año de 1936 intercambiaron ideas los
dos grupos y se fusionaron los dos comités para trabajar unidos en defensa
de la profesión médica. Con estos presupuestos, se convocó a
una Asamblea Médica Nacional con motivo de la celebración del V Congreso Médico
Nacional en la ciudad de Barranquilla en Diciembre de 1936. En esta Asamblea se
reformaron los estatutos, se eligió al Comité Nacional y al Gerente de la
Federación y se establecieron normas de reglamentación interna. En
abril de 1937 fueron aprobados los estatutos por el Ministerio y expedida la
Personería Jurídica de la Federación Médica Colombiana;
entonces, se desarrolló una intensa labor de promoción y se organizaron otros
Colegios Médicos Departamentales. El
Comité Nacional sesionó el 18 de Enero de 1937 en el Club Médico de Bogotá
con la asistencia de los doctores Velasco Cabrera, José María Montoya, Jorge
Bejarano, Ramón Atalaya, Jorge Cavelier y Alfonso Orozco. Se
eligió la Junta Directiva así: Presidente, doctor Benigno Velasco Cabrera;
Vicepresidente, doctor Jaime Jaramillo Arango; Secretario, doctor Benjamín
Otalora, Tesorero: doctor Venancio Rueda. Se
comisionó al señor Gerente de la Federación para gestionar ante el Ministerio
de Gobierno la aprobación de los nuevos estatutos y se nombró una comisión
integrada por los doctores Bejarano, Montoya
y Atalaya para estudiar el aspecto profesional y la organización hospitalaria
en la Beneficiencia de Cundinamarca. En
sesión del Comité Nacional del 17 de Junio de 1937 el doctor Alfonso Orozco,
como Gerente de la Federación, presentó un proyecto de estatutos de la
Cooperativa Médica y se nombró al doctor Cavelier para su estudio. El
11 de Noviembre de 1937 en reunión del Comité Nacional de la Federación se
eligieron las vacantes de la Directiva Nacional así:
Al doctor Jorge Cavelier como miembro Principal y Suplente el doctor
Pablo Emilio Orozco; al doctor Alfonso Castro como Suplente del doctor
Bejarano, al doctor Napoleón Franco Pareja como Suplente y al doctor Darío
Hernández como Revisor Fiscal de la Federación. En
la sesión del 16 de Diciembre de 1937 se aprobó la comunicación del doctor
Laurentino Muñoz sobre el proyecto de la revista de la Federación Médica, que
se llamaría EL MEDICO COLOMBIANO, nombrándolo a él como su director;
además se eligió al Cuerpo Consultivo de la Revista. Durante
la primera Semana Médica Nacional, efectuada en Bogotá en Agosto de
1937, se instaló la Asamblea del Colegio Médico de Cundinamarca y se eligió
su Comité Directivo. Posteriormente
en forma sucesiva se celebraron las Asambleas Médicas de Boyacá, Antioquia,
Tolima, Huila, Caldas, Valle, Cauca, Nariño, Atlántico, Magdalena, Bolívar y
los Santanderes. El
25 de Enero de 1938 se reunieron los comités de la Federación integrados por
los doctores Ramón Atalaya, José María Montoya, Jorge Bejarano, Jorge Uribe
Olarte, Jorge Cavelier, Juan Pablo Llinas y Pablo E. Orozco y el Comité del
Colegio Médico de Cundinamarca, compuesto por los doctores José del Carmen
Acosta, Gonzalo Reyes García, Arturo García Martínez, Hernando Anzola Cubides
y Rafael Barberi. En
esta sesión se informó sobre la celebración de las Asambleas Médicas del
Tolima, Huila y Caldas y se anunció la instalación de la de Nariño. Se
propuso un proyecto de asistencia médica permanente para realizarlo
conjuntamente entre las autoridades civiles del municipio de Bogotá aportando
dinero e infraestructura y el Colegio Médica de Cundinamarca, con la dirección
científica y operativa del proyecto. El
31 de Marzo de 1938 fueron elegidos Presidente el doctor José María Montoya y
Vicepresidente el doctor Jorge Cavelier. En
el año de 1938 la Universidad Nacional contaba con una partida presupuestal de
$ 1’200.000 de las cuales $ 400.000 correspondían a la Ciudad Universitaria,
con destino a 14 institutos y el presupuesto de la Facultada de Medicina era de $
120.000. La FMC hizo varias propuestas a las directivas de la Facultad, una de
las cuales era disminuír el valor de la matrícula a $ 63.00, lo que en efecto
se logró; las otras propuestas fueron crear la Escuela de Enfermeras,
introducir el año preparatorio en la carrera de medicina y crear la Clínica
Universitaria en el aspecto de la educación y formación de futuros médicos en
este centro docente. En
la sesión del 11 de Abril de 1938 asistieron los directores Departamentales de
Higiene del Cauca, Nariño y Bolívar. Informaron
que en el Cauca de 17 médicos que existen, 14 están Federados y Popayán
necesita una clínica. En Nariño
hay 36 médicos Colombianos de los cuales 20 ejercen en Pasto y 16 en las
provincias; los de la ciudad están federados. Existen dos hospitales que no
prestan servicio efectivo, por lo cual la ciudadanía solicita la construcción
de un hospital bien dotado. En Bolívar
el Colegio Médico no ha desarrollado labor alguna.
Todos manifiestan su preocupación por la gran cantidad de teguas que
ejercen en sus respectivos lugares. En
el año de 1938 estaban Federados alrededor de mil médicos en Colombia, muy
entusiasmados porque se les estaban defendiendo sus derechos y reconociendo la
calidad de su profesión. Este
año se firmó un contrato entre el Colegio Médico de Cundinamarca y la Caja de
Previsión Social del Departamento y de Bogotá, para la prestación de
servicios médicos-quirúrgicos y de laboratorio de los empleados y obreros al
servicio de esta institución. En
el mes de Abril de 1938 salió a la luz pública la Revista “EL MEDICO
COLOMBIANO”, bajo la dirección del doctor Laurentino Muñoz y la asesoría
de connotados Médicos del país, como órgano informativo de la Federación. Los
estatutos, desde el punto de vista económico eran rígidamente centralistas,
asegurando la unidad de caja. La
Federación percibía auxilios nacionales y por tanto estaba sometida a las
normas de la Contraloría y a la supervigilancia de las instituciones de
utilidad común. Los Comités
Departamentales manejaban independientemente sus fondos. Los
libros de la Federación fueron rubricados y estampillados por la Cámara de
Comercio y el Tesorero Departamental rindió cuentas detalladas del manejo de
sus fondos. En
Mayo de 1938 la Federación solicitó al Ministerio de Educación Nacional la
reglamentación del Artículo 5 de la Ley 67 de 1935, que autorizaba la entrada
al país de eminencias médicas, dejándolo a criterio de la Academia de
Medicina. En
Abril de 1938 el doctor Gerardo Molina presentó un proyecto de acuerdo según
el cual, para obtener el grado de médico, el interesado debía haber ejercido
la medicina durante un tiempo determinado en un pueblo del área rural.
Este proyecto encontró algunos obstáculos puesto que a los
estudiantes de medicina se les exigía un estudio muy recargado y los
estudiantes pobres no tendrían manera de sostenerse por su cuenta en pueblos
donde las condiciones económicas fueran precarias. Los
doctores Jorge Bjarano y Ramón
Atalaya proponían, por ese entonces, el envío de estudiantes con
sueldo a los pueblos y la socialización de la prestación de servicios médicos
por parte del Estado a toda la población colombiana. Bajo estos criterios, la
FMC sugirió al Gobierno Colombiano que la Dirección Nacional de Higiene les
asignara un sueldo y los elementos indispensables para el ejercicio de la
profesión durante ese periodo de tiempo. Igualmente,
la FMC propuso hacer obligatorio el internado hospitalario, para lo cual la
Dirección Nacional de Higiene dictó una resolución que exigía a los
aspirantes presentar ante el hospital donde fueran a desempeñar su internado,
el certificado universitario que acreditaba
la culminación de sus estudios como estudiantes externos. El
5 de Mayo de 1938 se presentó un proyecto de contrato entre el Colegio Médico
de Cundinamarca y la Federación Médica Colombiana con la Caja de Previsión
Social para prestar la seguridad social a los médicos rurales. El
19 de Mayo de 1938 el Colegio Médico de Cundinamarca aprobó una proposición
en relación con las drogas de patente; la Comisión de Especialidades Farmacéuticas
del Ministerio de Higiene debió
hacer una revisión de las licencias concedidas hasta ese momento y dejar
vigentes las licencias solo a productos
provenientes de estrictos estudios científicos;
se limitaron también las licencias de los productos biológicos y ortopédicos
y, cuando así se requiriera, se deberían exigir las licencias de los países
de origen de dichos productos; también se extremó el criterio de sobre los
productos provenientes de la simple mezcla de drogas (fórmulas magistrales). En
sesión del 21 de Julio de 1938 se aprobó la siguiente proposición: “Todos
los dineros recaudados en los distintos Colegios Médicos deberán ingresar a la
Tesorería General. Esta
dependencia determinará la forma en que los Colegios deben llevar y rendir sus
cuentas. En
el término de treinta días los Tesoreros de los Colegios Médicos enviarán al
Comité Nacional sus presupuestos. El
Gerente está encargado de presentar el presupuesto a la Federación, que
incluirá los parciales de los Colegios. El
Comité determinará los auxilios que deben concederse a aquellos Colegios cuyas
entradas nos sean suficientes para cubrir los gastos del presupuesto. El
8 de Agosto de 1938 fueron nombrados, como Tesorero General el doctor Eugenio
González Arenas, con una asignación mensual de cincuenta pesos y como Revisor
Fiscal ad-honorem el doctor Arturo Arboleda. En
Asamblea General Extraordinaria, efectuada en Medellín en Junio de 1938, se creó
la Mutual Médica. En
Septiembre de 1938, el Colegio Médico de Cundinamarca propuso la organización
de servicios médicos en todos los municipios del departamento asignando un médico
quien ganaba un modesto sueldo de $ 200.oo mensuales y la garantía de carrera
Higienista con la posibilidad de un ascenso gradual en categoría; además el
servicio contaría con dos inspectores de sanidad y una enfermera. Esto fue
aceptado rápidamente por el Gobierno Nacional y se extendió por todo el país. Nuevamente la FMC planteó la necesidad de socializar la
Medicina en Colombia. En
esta época la Federación llevó a cabo una ardua lucha en defensa de la
medicina nacional, contra los curanderos, adivinadores y teguas, quienes ejercían
en todo el territorio colombiano y además numerosos médicos extranjeros que
pretendían establecerse en el país. También
defendió con entusiasmo la ética profesional contra la competencia desleal, el
individualismo y el criterio comercial del ejercicio profesional de algunos médicos
y la propaganda de algunos medicamentos de patente, siempre con la noble intención
de favorecer la salud del pueblo Colombiano. La
agremiación se entendía como cooperativa de experiencias y de estudios y como
servidores asociados que en mutua actividad adquirían elementos de trabajo y
equipos para el provecho común, fuera de los servicios generales de la
solidaridad. El
24 de Agosto de 1938, de acuerdo con el mandato de la segunda Asamblea
Extraordinaria efectuada en Medellín, el señor Gerente Alfonso Orozco presentó
un comunicado sobre la unidad de Caja de la Federación. 1.-
Todos los dineros recaudados en los distintos Colegios Médicos deberán
ingresar a la Tesorería General. Esta
determinará la forma como los Colegios deben llevar y rendir sus cuentas
mensualmente y les enviará información sobre el movimiento fiscal. 2.-
Los Comités de los Colegios Médicos deberán enviar sus respectivos
presupuestos de funcionamiento y el Gerente presentará el presupuesto general
de la Federación, incluyendo los de los Colegios. 3.-
El Comité Nacional determinará los auxilios que deban concederse a los
Colegios cuyas entradas no sean suficientes y para cubrir sus gastos. En
Octubre de 1938 la Federación entregó varias cuotas de auxilio mutuo a las
viudas de los médicos Federados. El
10 de Noviembre de 1938, durante la Presidencia del doctor José María Montoya,
se propuso ante la Asamblea General de la Federación Médica Colombiana la
constitución de la Cooperativa Médica Colombiana Limitada . La Asamblea, en
esa fecha, aprobó los estatutos. Se estableció que la sede principal sería la
ciudad de Bogotá con radio de acción en todo el país.
Se determinaron tres secciones: la principal del Consumo, una de Crédito
y otra de Servicios Especiales. El
objeto principal de la Cooperativa era el de defender y proteger los intereses
de los médicos socios y los de la profesión, fomentar el ahorro y la
solidaridad y subvenir a las necesidades. La
Cooperativa no perseguía fines de lucro en ninguna de sus actividades. MIEMBROS FUNDADORES DE LA
COOPERATIVA
José María Montoya, Jorge Bejarano,
Bernardo Samper, Jacinto Echeverri, Paulo Emilio Falla, Jorge E. Cavalier,
Alfonso Orozco, Pablo Llinas, Laurentino Muñoz, Pedro Eliseo Cruz, Eudoro Martínez,
Humberto H. Currea, Eugenio González Arenas, Darío Hernández Bautista,
Gabriel Vergara Rey, Rafael Manotas, José del Carmen Acosta García, Gonzalo
Reyes García, Jorge Uribe Olarte y Arturo Martínez. CODIGO DE MORAL MEDICAEL
Código de Moral Médica fue expedido en la ciudad de Tunja, en el IV Congreso Médico
Nacional, adoptado por esa corporación y prohijado por los estatutos de la
Federación Médica Colombiana. En
su Artículo 39 determina: Acógese como norma deontológica el Código Moral
Profesional, aprobado por el Congreso Médico de la República de Venezuela
y aceptado por el IV Congreso Médico Colombiano reunido en Tunja. |