DECLARACIÓN PÚBLICA

 

 

  

 

FEDERACIÓN MEDICA COLOMBIANA 

 

 

CON OCASIÓN DE LA DECLARACIÓN DE SITUACIÓN DE DESASTRE NACIONAL POR LA EPIDEMIA DE INFLUENZA MEXICANA 


 

La Federación Médica Colombiana, en su calidad de entidad representante del gremio médico y en ejercicio de sus funciones asesoras y consultivas del Gobierno Nacional en asuntos de salud, según lo establecido en la Ley 23 de 1981 y en la Ley 100 de 1993, manifiesta a la opinión pública: 

 

1º Que ante la situación que se ha generado con ocasión de la rápida expansión del virus de la influenza mexicana, el Sistema General de Seguridad Social en Salud de nuestro país, Colombia, no está diseñado ni preparado para atender una epidemia de gran magnitud. 

 

2º Nuestro país no cuenta con la capacidad de identificación del virus para diagnosticar la enfermedad con rapidez, por lo cual es preciso remitir al exterior todas las muestras de las potenciales personas infectadas, lo que ocasiona demora en la iniciación oportuna del tratamiento farmacológico antiviral específico, además del desconocimiento generalizado que de la enfermedad tienen la gran mayoría del personal médico y de enfermería, lo cual exige información y educación médica continuas sobre este tema en particular y otros temas fundamentales de salud pública en general, como el estado del arte en  epidemias y en enfermedades transmitidas por vectores. 

 

3º De acuerdo con las estimaciones del Centro de Control de Enfermedades  de Atlanta (CDC –Center for Diseases Control- por su sigla en inglés), la tasa de ataque para la ciudad de Bogotá se puede establecer entre un 15 % y un 35 % de la población, lo que significa para una ciudad de 7 millones de habitantes, que podrían verse afectados entre 1’050.000 y 2’450.000. Cerca del 50 % por ciento de los afectados necesitarían consulta médica ambulatoria y de ellos un 5 % requerirían hospitalización, cifra que oscilaría entre los 26.250 y los 61.250 pacientes. Es evidente que en la capital del país, no existe la capacidad de camas para satisfacer esta demanda, lo que configura una verdadera emergencia médica y sanitaria. Y aún no contamos con estimaciones para el resto del país. 

 

4º De acuerdo con las informaciones hasta ahora disponibles en los medios de comunicación, la mortalidad de los infectados hospitalizados ha sido elevada, y el riesgo de contagio para los profesionales de salud implicados en la atención es muy alto, por lo que se impone una acción concertada inmediata entre los organismos de salud y las ARP para proteger adecuadamente de la exposición a los profesionales de la salud, proveyéndolos de todos los implementos de protección adecuados, de acuerdo con las normas internacionales para atención de pacientes en riesgo epidémico, de lo que en este caso sería una enfermedad profesional para los profesionales y trabajadores de la salud que la padecieran. 
 

5º Es necesario advertir sobre la insuficiente disponibilidad en Colombia del medicamento antiviral específico para darle tratamiento a la enfermedad.   

 

6º La Federación Médica Colombiana hace énfasis en que las mejores medidas para enfrentar la situación son las acciones preventivas individuales y familiares, que permitan evitar el contagio de las personas infectadas a las personas sanas, sobre lo cual los medios de comunicación han informado ampliamente. Quienes presenten síntomas leves de resfriado común o gripa, en principio, deben evitar la asistencia a centros hospitalarios pues la consulta innecesaria los congestiona y convierte en focos de transmisión de la enfermedad. Quienes presenten síntomas de enfermedad respiratoria severa y fiebre alta persistente, deben consultar a su médico, a sus centros de atención habituales o acudir a los servicios de Urgencias.

 
 

SERGIO ISAZA VILLA

PRESIDENTE 

 

Bogotá, Abril 27 de 2009



 

 

 

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